Antes de empezar conviene tener claro el alcance del encargo: qué piezas se necesitan, en qué soportes se van a usar y para qué fecha se espera la entrega. Con esa información armamos un plan de trabajo con etapas definidas, puntos de revisión y una estimación realista de tiempos. Cada proyecto arranca con una conversación breve para alinear expectativas y definir el material de referencia que voy a necesitar de tu lado.
Cada encargo arranca con una charla sobre el contexto real de la marca y termina con un sistema ordenado, listo para imprimir o publicar. Estos son los pasos que suelo seguir y lo que podés esperar en cada uno.
Revisamos el proyecto, el público, los soportes y las referencias que te interesan. Te hago preguntas puntuales sobre el tono, los usos y las restricciones. Con eso armo un brief de trabajo que define alcance, entregables y tiempos.
Estudio el rubro, la competencia y las referencias visuales que puedan aportar. De ahí sale un concepto rector: una idea clara que ordena las decisiones de paleta, tipografía y composición. Te lo presento con un documento breve, no con un discurso.
Desarrollo dos o tres caminos visuales sobre el concepto. Los presento en maquetas simples para que se entienda cómo funcionan en contexto real, no como piezas sueltas. Marcamos juntos qué conservar, qué ajustar y qué descartar.
Con el rumbo aprobado, afino la propuesta: tipografías, retícula, sistema cromático y aplicaciones. Hago dos rondas de correcciones incluidas. Los cambios fuera de ese alcance se cotizan por separado, siempre con aviso previo.
Preparo el paquete final: archivos editables, versiones en PDF para imprenta, formatos para pantalla y una guía breve de uso. También te dejo una lista de proveedores sugeridos si el proyecto incluye impresión o fotografía.
Cada proyecto arranca con una conversación sobre el contexto real de la marca: qué comunica hoy, a quién le habla y qué piezas necesita producir. A partir de ahí se arma un plan de trabajo con etapas claras, entregas parciales y puntos de revisión. Este es el orden que suelo seguir y lo que podés esperar en cada paso.